martes, 30 de marzo de 2010

Buenos días

Un nuevo día ha llegado.

Aunque no hay sol, hace buena temperatura, y vas a la calle content@.
Faltan un par de días para las vacaciones y mientras caminas tranquilamente escuchando "The Doors" en tu mp3, mientras vas planeando lo que vas a hacer esos días que tienes “libres”.
En tus ensoñaciones bañadas en música eres hasta feliz, y eso que es un lunes por la mañana. En días como este (muy escasos y en ocasiones inexistentes) todo es posible.

Si, todo es posible... hasta que una lluvia de mierda te cae desde el cielo.
Y entonces este día que se auguraba maravilloso se desvanece como el humo. La verdad es que era demasiado bueno como para ser cierto.
Pero volvamos a la lluvia de mierda, por favor.

Parece que un tipo del tercero derecha ha decidido hacer limpieza general. Que no le culpo, ¿eh? No me malinterpretéis. Esta bien eso de limpiar a fondo, hasta desgastar el parquet de vez en cuando. De hecho espero que vosotr@s también lo hagáis, sino es que tenéis un problema.

Bueno, a lo que iba, que me enrollo como las persianas joder...
(Nota mental: comprarme una máquina de dar percas para cuando me vaya por las ramas.
P.D. Creo que ya me merezco unas cuantas...)
Pues eso, que tu vas tan feliz y de repente parece que hayas sido sepultad@ por varias toneladas de residuos, cortesía de un/a “amable” señor/a del tercero, que ha decidido limpiar por fin aquella alfombra del salón que más bien parece un cuadradito gigante de papel higiénico de “Scottex”, porque durante años ha ido absorbiendo residuos, polvo, comida, el abuelo que desapareció hace unos tres años...
Pues todo esto y varios cientos de objetos más caen encima tuyo, porque ¿para qué molestarse en usar el aspirador para quitar la mayor cantidad posible de mierda antes de sacudirla? ¡Eso son chorradas! Es mejor rebautizar al personal con un chorrito de “agua bendita” de dudosa calidad, aunque en este caso más bien sería más apropiado llamarlo una lluvia de fango.

Entonces te cagas en el tipo del tercero y piensas: ¡Joder! ¡Si lo sé me quedo durmiendo una hora más, porque total madrugar para ducharme ha sido perder el tiempo! ¡Será desgraciado...!
Lo maldices incluso en idiomas que no conoces porque ya hace siglos que no se hablan. Y deseas que esa alfombra super absorvente suya le absorba a él mismo y se quede disecado allí durante años. Fantaseas con enrollarlo en su querida alfombra y tirarlo por un barranco, etc.

Mientras tanto se te va pasando un poco el cabreo. Incluso está empezando a salir el sol y todo.
Parece que la mañana no esta del todo perdida, hasta que avanzas cien metros más y la vecina del primero decide sacudir la escoba, porque parece que el señor de antes no te ha llenado de mierda lo suficiente.
Asi que te tienes que tragar esa cascada de pelusas, pelos, uñas, migas, restos de mierda que llevaban siglos acumulándose por todas partes... y hasta una cucaracha muerta.

¡Feliz lunes a todas/os!

2 comentarios:

  1. Hay gente muy desgraciada. Me pasó esto mismo anteayer, y créeme, comprendo el cabreo ya que es de todo menos agradable que te caiga la mierda que otros llevan pisando semanas, o meses, depende de la pulcritud de cada uno.
    Lo gracioso es que miré hacia arriba levantando el puño y el muy hachedepe se escondía...

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  2. ¡Encima algunos/as se ofenden si les dices algo! Creo que si tapiasen algunas ventanas de cierta gente no nos caerian cosas tan asquerosas del cielo.

    Por cierto gracias por tus cometarios :)

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