domingo, 28 de marzo de 2010

Odisea II

He recordado que el otro día hurgando por el Facebook me uní a un grupo cuyo nombre era algo así: "Que gracia los que están en medio y dicen: ¡Estamos en medio!, y se quedan en medio". Su descripción era la siguiente: A quien no le ha pasado que va a abrir una puerta y de repente hay alguien en medio, le dice que se aparte amablemente y no se quita. Y además de no quitarse y tener que salir tu casi sin respirar, dicen con una sonrisa: ¡Joder! Si es que estamos en medio...

Pues bien, he creído necesario escribir esta especie de continuación/postdata de la entrada "Odisea", porque la verdad es que algo que jode.
Que no te dejen pasar, aunque lo intentes por todos los medios posibles, y que dos horas después se fijen en ti, que estas casi disecad@ de esperar a que reaccionen, y encima te sonrían y comenten que están en medio, y se queden tan panch@s... cabrea y mucho. Pero a ell@s eso no les importa. Total, ¡qué más da que tengas que arrastrarte entre sus piernas y recibas unos quince pisotones y te claven un tacón en un ojo, para poder pasar!

Ell@s son felices así: estorbando. 

De hecho creo que para mucha gente debe ser hasta una afición. A veces incluso me l@s imagino colocando varias cámaras en lugares estratégicos para captar su acción de taponamiento de aceras (y a veces calles enteras), y una vez que han recopilado suficiente material, irán a casa emocionad@s y deseando ponerlo todo "chachi" con el Windows Movie Maker, para enseñarlo muy orgullos@s después en las reuniones familiares. 

Y entonces piensas que si tuvieras un familiar de este tipo, que te pone videos hasta de la primera vez que se limpió el culo solit@, tal vez sea hasta "interesante" ver este tipo de grabaciones impidiendo el paso a l@s transeúntes, ya que el video de la comunión de los nietecitos esta literalmente rayado de tantas veces como te ha obligado a verlo.

Desvariando de esta manera, puedes llegar hasta a compadecer a esta gente, ya que tienen que recurrir a estas prácticas para tener un repertorio más amplio a la hora de aburrir hasta la muerte a sus familiares. Lo cual es muy triste, por ell@s, ya que no saben que hacer para llenar su tiempo libre, y también por el sufrimiento que provocan a sus familiares, con esos recopilatorios interminables.
Pero espera a encontrarte con un tapón de este calibre cuando tengas prisa, y sea imposible traspasarlo... Solo diré que estas situaciones cambian radicalmente a la gente. De hecho una vez sucedió algo así, y la persona que intentaba pasar era más pacifista que Nelson Mandela. Pues imaginaos el resultado... No voy a dar detalles. Sois libres de interpretarlo como queráis, ya que no voy a escribir lo que pasó debido a que no es apto para todos los públicos.

Pues bueno, después de esta chapada (que no servirá para nada), que sepáis que si sois de es@s que viven por y para taponar la circulación del personal os arriesgáis a sufrir un aparatoso "accidente".
Desde el cariño, ¿eh?

1 comentario:

  1. A mí me encantan los niños. Nulo sentido de la orientación, nulo sentido de la profundidad o la cercanía, nulo sentido de la ciudadanía, nulo sentido de la vergüenza; se lanzan a tus piernas sin pensárselo dos veces porque ellos están corriendo y eres tú el que te tienes que apartar, manda cojones que tengan que pasar por mi lado de la acera... que yo no soy de las que se ponen en medio, y menos en calles estrechas! ^^

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